Día 6, BENDECIR…

Durante estos días hemos escuchado con frecuencia que la dimensión de la fe es esencial en nuestra vida. La fe no es simplemente mirar a Jesús, sino ver las cosas, situaciones, personas, acontecimientos como Jesús las ve: es una participación en su manera de ver y sentir.

Y hoy hemos visto y escuchado con asombrolas Bendiciones de Dios en los relatos de las Memorias. Hemos experimentado la amorosa paciencia de Dios que interpela nuestro modo de ser y hacer. Hemos sentido la llamada de la esperanzaque nos lanza a salir de nosotras mismas para elegirlo que Dios quiere, porque eso, es lo mejor para nuestras comunidades, nuestras jóvenes, Molavim, laicos y todos aquellos que pasan por nuestra vida.

Hoy queremos resumir nuestras experiencias en una palabra: BENDICION. Bendición desde ese lugar donde nos asentamos y de lo que somos y dice bien de todo y de todos. Significa como reconocer el bien infinito que esta más allá de las apariencias y que espera una señal nuestra para ponerse en marcha. Y esto lo que hacemos hoy. Bendecir, decir bien de todo y de todos.

Bendigamos al Señor por todo!